LA YUME NUM TOX MUK IL IN TIAL

QUE FUE DEL TRAIDOR
PARTE UNO

I


Delante de mí, los controles parecían brillar y sentirse extensiones de mi cuerpo. Era la primera vez que se me permitía maniobrar un caza tao.
- Inicia despacio, no quiero que nos estrellemos en la luna tan temprano -Dijo el Cadete Yv'ryx. Aunque tan solo un año más avanzado en su entrenamiento dentro de la flota interestelar de patrullaje, su progreso había sorprendido incluso al famoso Dathú, diseñador del nuevo caza tao. Tomé los controles con suavidad, haciéndome uno con ellos, respirando con serenidad.
Yv'ryx soltó un respingo cuando, en un veloz instante, abandonamos la órbita de la Tierra, dejando aquel mundo azul muy lejos, muy detrás de nosotros, convertido en un punto azul lejano que desapareció como una estrella que se apaga. El caza vibró sus moléculas en una frecuencia ultra alta, y desapareció del sistema del sol amarillo.
- ¿Qué tal? -Pregunté.
Podría decir en mis términos humanos que mi amigo me miró, pero el no tenía ojos. Los de su especie, que se hacen llamar "turquesas" por el color que toma su piel elástica al contacto con el oxígeno.- Estuvo muy bien, muy estable, pero no puedo negarte que de pronto creí que no librarías el cinturón de asteroides.
Sonreí.- Cilindro, sabes que he hecho esto en simulador muchas veces, ¿de que te preocupas?.
Con la nave en curso nos tomaría una media hora llegar a Betelgeuse 4, la estrella que iluminaba el mundo de Frontera. Durante ese rato, mi amigo y yo hablamos de nuestro tema favorito: los pasados cuatro años, los "viejos buenos tiempos", cuando pudimos entrar a la Academia.
Cuatro años parece mucho tiempo, pero no es tanto.
Viré el sillón de control y dirigí mi mirada hacia mi amigo cilíndrico. La primera vez que lo vi hacía cuatro años, sentí un terrible escalofrío. Por alguna razón que no entiendo, hay mucha semejanza entre bastantes razas inteligentes del espacio y los humanos como yo, no me sorprendió aquella gama de homúnculos y gigantes, de seres reptilianos y de extraño colorido que pululan en las ciudades zuyua de la Tierra, pero al verme tomando la misma clase sentado junto a un cilindro achaparrado que extendió un pseudópodo para estrechar mi mano viscosamente, muy frío, casi grito. Elnar en persona, nos presentó, y en su mirada humana vi claramente aquella primera enseñanza: "pon tu mente en silencio, no escuches al prejuicio".
Me sinceré hace un par de semanas con Yv'ryx, le comenté aquella primera impresión y sonrió... bueno, debo aclarar que los turquesas no tienen cara, solo un apéndice alargado en forma de tubo que les sirve a la vez de cabeza y de boca, aunque sabe dios que comerán en su mundo natal, parece no necesitar de tanta agua como yo y nunca lo he visto comer. Respecto a la sonrisa, me explicó con esa voz de tan buena dicción que proyecta al exterior, acerca de las flexiones del tubo-cabeza que en su tierra usan para comunicarse y por eso se cuando está contento, enojado o pensativo.
- ¿Cómo están, Yv'ryx y Penn?, bienvenidos -Se escuchó en la nave. Era la vigía del puerto de Nueva Voltaire, destino de llegada en Nueva Frontera.
- No tan bien como tu te oyes, vamos a descender despacio. Que el Gran Espíritu sea contigo, nos vemos -Respondí.
El puerto de Nueva Voltaire estaba bastante tranquilo, de hecho no era el mas populoso ni el mas popular del planeta. Había que recoger unos suministros de mineral para los astilleros de Ciudad Sagan en Frontera 2, a un par de años luz, pero como no urgían y me habían contado que los desfiladeros de Nueva Voltaire eran algo digno de verse en toda la galaxia, Yv'ryx y yo pedimos licencia de dos días.
Dejamos la sala de control y salimos por la bahía de carga con Loxiass. La transformable había viajado en modo vehículo de carga pesada y lo primero que hizo al volver al modo robot, fue estirarse con un sonido de metal chirriante.- Ya era hora, los hidráulicos se me estaban atrofiando... ¿a dónde tenemos que ir?.
- No es para tanto, Lo, solo estuviste encerrada una cuarenta y cinco minutos. Vamos a la oficina de exploradores, ahí tenemos que recibir el mapa. Mientras puedes dar una vuelta, pero nos vemos aquí en una hora -Dijo Yv'ryx. Con la ligeramente más baja gravedad de este mundo, su cuerpo cilíndrico parecía haberse estirado de la base y abombado de la parte superior. Nos encaminamos a través de la polvosa avenida principal, hacia la oficina que esta en el edificio central del ayuntamiento. Al ver el uniforme de la GAU, un niño al que le faltaba un diente de leche se detuvo en la calle y agitó su manita, gesto que respondimos animosos.
Me contaron mis padres que hace algunas décadas, hubo una guerra muy fiera, muy cruel, de la que se trató de mantener a la población de la Tierra protegida. Dicen que la guerra empezó millones de años atrás en el pasado de mi planeta, y un poco después de que la raza de los Turquesas tomara conciencia de sí misma. Eran los metnalitas, la raza mas expansionista que el universo haya creado... a lo largo y ancho de esta dimensión, trataron de convertir cuanto mundo se les atravesaba en satélite político de su mundo natal.
Asura era el nombre de el dirigente militar y espiritual (si acaso los metnalitas tienen espíritu) de su especie y se lanzó a una guerra religiosa y política en contra del universo. Pero el Gran Espíritu actúa siempre que el desbalance de fuerzas se da, y aunque tardó muchísimo tiempo, finalmente Karmatrón guió la resistencia contra Metnal hasta el final, derrotando a Asura de forma definitiva.
La Tierra firmó un acuerdo con la GAU, y desde aquel día la paz ha reinado en la galaxia... y sabemos que si alguien intenta igualar los pasos de Asura, tendrá el mismo destino que él buscó y encontró.
- Veo que sonríes, Penn -Dijo Yv'ryx.
- Recordaba cuánto me gusta haber nacido en este tiempo.
- Ah... celebro entonces esos recuerdos contigo, mi amigo -Y burbujeó la palabra de su gente que se usa para celebrar.



II


La oficina de Exploradores era un recinto amplio, entramos cuando la tolvanera empezó a arreciar. Dentro, nos recibió Vic, que esperaba ansiosamente nuestra llegada. Vic era un hombre ya entrado en años, de joven había sido soldado pero había entrado poco a la guerra con Metnal, más bien se había dedicado a labores de evacuación. Eso teníamos en común.
- Solo hay que registrar el traslado para el almacén, el camino a las minas de cobalto 8 y 9 está en el sistema. -Dijo brevemente después de saludarnos y preguntar cómo estaban las cosas en su natal Tierra.
Vic nos invitó a merendar antes de iniciar el trabajo, y al cabo de un rato, cuando la tormenta de arena amainó, nos despedimos. La próxima vez, tendré que llevarme una galletas de cascarudo a la Tierra, pocos creen que la naturaleza puso algo tan sabroso en un bicho de las piedras tan feo.
Al salir, se habían formado algunos estratos de arena en la ciudad, ya la gente empezaba a salir de los pórticos a barrer y platicar conforme la tarde declinaba. Loxiass apareció por la avenida principal paleando la arena hacia los lados, donde los alfareros de la ciudad iban a recogerla.
- No dejas de ocuparte nunca, eh? -Pregunté a la transformable de cuatro metros de alto.
- Eei... -Asintió- Andaba allá en el puerto de carga, a unos mineros se les descompuso el tractor y estaban cargando piedras a mano.
Así era Loxias.
Originalmente, los Guerreros Estelares habían sido eso, guerreros, pero actualmente estaban al igual que los pilotos de la GAU, trabajando en vez de pelear. Loxias era, por decirlo así, nieta de los legendarios Rodanzor y Explorador, tenía tres hermanas gemelas desperdigadas por la galaxia, pero se mantenían en contacto y les había prometido lecturas de los estratos rocosos de Frontera, razón por la que no dudó en venir a hacer el trabajo en vez de que se nos enviara con una máquina de carga, como se acostumbra.
Loxias giró sobre si misma para convertirse en transporte minero y la abordamos. Salimos hacia las minas de cobalto levantando una ligera polvareda detrás de sus grandes ruedas, hacia el agreste terreno.
Tardamos un par de horas, entre aquellas islas de arena y aquel mar de rocas con tan poco vegetación, pero a diferencia de un desierto de la Tierra, en algunos puntos la roca estaba llena en cada hueco o superficie disponible, por un liquen nativo que se nutría hasta de la humedad del aire. Frontera era un mundo oculto a los ojos del que no sabe ver.
Las minas de cobalto estaban al pie de las montañas grises, mayormente eran trabajadas por enormes máquinas de escaso pensamiento y supervisadas por personal de diferentes partes de la galaxia.
Loxias se detuvo a distancia segura para nosotros y los trabajadores y nos comunicamos con el supervisor en turno.
- Buenas noches, somos Yv'ryx y Penn, de la GAU Base Tierra, venimos por un cargamento para Frontera 2 -Dijo mi amigo por el comunicador.
Una voz mecanizada le respondió y dio su aprobación para entrar al área.
Loxias procedió con las labores ayudando a los robots, parecía tener mucho cariño por las máquinas con poca o ninguna inteligencia, y la verdad es que era de entenderse. A veces, el llamado circuito de raciocinio creado por Zacek cuando niño, sencillamente me llena de maravilla cuando lo veo en acción dentro de un transformable. Por un segundo, creí sentir que el mas grande anhelo de Loxias era ser madre.
Hablamos con el supervisor mientras ella trabajaba, un hombre que tenía a su familia viviendo en Nueva Coreolis y además, era el orgulloso padre de un muchacho que era el primer humano nacido en Frontera. Mientras la conversación transcurría, observé por el ventanal el patio trasero de la instalación. Un hombre de larga barba blanca y ropa andrajosa hurgaba entre los restos de tela engrasada y despojos orgánicos.
- ¿Quién es ese hombre? -Pregunté de inmediato con algo de indignación.
- No pienses mal, Penn -Dijo mostrando cierta tristeza al acerarse al ventanal- No sabemos como se llama, ya andaba aquí cuando llegamos a minar. He hablado con él algunas veces, le he ofrecido un trabajo, algo sencillo que lo mantenga ocupado, pero no quiere eso. Le ofrecí alojamiento, tenemos unidades habitacionales listas para ensamblar, pero dice que ya tiene donde vivir. A veces se va un par de meses, luego regresa y murmura cosas que solo el entiende... creo que está loco de soledad, pero también se ha negado a ser atendido por el médico. Di ordenes a los obreros de no molestarlo, y si pide algo, que se lo den. Me apena mucho no poder hacer más.
El hombre miró hacia arriba, nos vio a Yv'ryx y a mí, y de inmediato salió a toda prisa del patio.
Un par de horas después, su imagen seguía en mi mente. Ya íbamos de camino a Nueva Voltaire cuando le dije a mi amigo cilíndrico que diéramos vuelta para buscarlo. Al menos para tender nuestra mano, como es deber de todo representante de la GAU.
- Estaba pensando exactamente lo mismo -Dijo Yv'ryx. Loxias también estaba de acuerdo, podría sostener los contenedores un buen y largo rato.
Giramos en redondo y llamamos a la mina.- Oh, están en la dirección correcta, el viejo vive en una casita de piedra cerca del Cañón Oscuro, solo sigan 30° más al Este y lo hallaran. No hay pierde y que el Gran Espíritu esté con ustedes.

QUE FUE DEL TRAIDOR
PARTE DOS

Vaya que era oscuro, aquella grieta en la corteza terrestre bien podía llegar hasta el centro mismo del planeta. Con mucha precaución, Loxias se inclinó, después de dejar los contenedores a un lado, para sondearlo. Escuché un rechinido en sus labios.
- Creanmelo o no... ese hoyo tiene el fondo a setenta kilómetros de aquí... vaya, esto es más impresionante de lo que me hubiera imaginado ---Dijo ella casi sin aliento.

Sondeó el horizonte en busca de la vivienda del hombre, y la encontró a un par de kilómetros. En realidad era una cueva con burdos escalones de piedra, instalada en una depresión del terreno que se inclinaba y abruptamente colindaba con el horrendo precipicio.

Una vez allí, nos deslizamos fácilmente por la ladera. Loxias lo hizo de un salto una vez que nosotros estuvimos bien de pie en el fondo. El estruendo resonó como un rugido por todo el cañón, en un eco que se prolongó hasta que el sonido fue tragado por abismo.

De pronto, me di cuenta que no había más sonidos allí, ni siquiera el del viento, que parecía ser tragado por aquella hondura negra. Un sentimiento angustiante, que nunca había percibido, me revolvió el estómago.
- Somos los primeros de la GAU en estar aquí Penn. Y percibo mucha discordia en este lugar, mi amigo. No es un buen sitio, vaya que no lo es. -Dijo el Turquesa con mucha desconfianza en su voz, alerta.
Pero aquella era entonces mayor razón para intentar hacer algo por el viejo, que de ninguna manera podíamos permitirnos ignorar.
Apareció.
- ¿Quién diablos son ustedes?, ¿qué quieren? -Escuchamos graznar de la voz del viejo, que salía de la cueva empuñando un modelo mucho muy viejo de pistola lasser. Tanto, que mi primera reacción fue preguntarme si sus baterías aun funcionaban.
Yv'ryx se adelantó a Loxias, que al ver el arma de inmediato se puso en guardia.- Somos miembros de la GAU, perdón por entrar a su propiedad de esta forma, pero solo queremos saber si podemos ayudarle en algo.
- ¿Qué diablos eres tu?, una gelatina azul que habla, ¿qué es esto? -Me preguntó señalándolo con el arma, que temblaba en sus mano.- Lárguense ya, por favor.... -Suplicó- O mátenme, pero ya no. -Murmuró con la voz entrecortada y se sentó en el suelo lleno de aflicción.
- Por el Gran Espíritu, señor, estamos aquí para ayudarlo en lo que sea necesario. -Insistí.
El me miró con los ojos opacos. Pude ver su mente y me horrorizó.
- Oh, Dios... eres tú... eres tú -Murmuré- Pero no puede ser que aun vivas, eso fue hace demasiado tiempo.
- El traidor. -Dijo secamente el viejo.- Sabes algo niño, dice el proverbio que solo los buenos mueren jóvenes... y mírame.

La noche terminó de caer, la luna de Frontera era muy grande, y esa noche estaba llena. La luz azul nos envolvió, el frío arreció y de pronto sentimos que aquella ausencia de luz y calor emanaba de las entrañas del viejo Aspier, de una grieta negra y tan profunda en su pecho como el Cañón Oscuro.

El silencio nos oprimía, pero no tanto como el pesar del hombre.
Aspier, el consejero y mejor amigo de Canilek, el brazo derecho del Emperador que fundó la GAU, el último emperador de Naacal... Aspier, el traidor que lo mató porque Asura le prometió algo que ni siquiera le pudo cumplir, por lo que se ve. El traidor que inició el éxodo de Zacek y los Zuyua.
- Ah, pero Asura cumplió... -Dijo él sonriendo amargamente con aquellos dientes podridos- Mírame, mírame aquí, viviendo aún... huyendo de mundo en mundo, primero de la sombra de Asura y después de la de Zacek, que los ha mandado por mí... pero sabía que hoy llegarían.
- No venimos para llevarte, ni siquiera sabíamos quien eras -Dijo Yv'ryx- Los Emperadores Zuyua, y los Príncipes y Princesas, te han perdonado desde hace larguísimo tiempo.

Aspier clavó las uñas en el suelo, en la arcilla, y sollozó.- Asura ha muerto para el universo, pero no me olvidó, supo donde hallarme siempre, supo donde darme el poder que me prometió... me infectó con la vida de muchos que murieron por su causa... he tratado de matarme, pero no tengo el valor, y cuando me paro al borde el precipicio, escucho su risa en mi cabeza, venida de un lugar tan lejano y vacío... se que es allí donde llegaré pero no será pronto... Oh, muchacho, tu ni siquiera puedes imaginarlo remotamente.

Era un viejo triste. Un viejo triste y milenario que tal vez siga vivo después de la muerte de mis nietos... o tal vez solo un viejo triste con una carga demasiado grande sobre su espalda.

Miré a mis compañeros de viaje, sin saber que más hacer.
Cerré los ojos, observando hacia dentro del cosmos, buscando una respuesta. No me tocaba decidir.
Con un pseudópodo, Yv'ryx me dio una palmada en la espalda. Loxias nos tomó en sus enormes manos y nos colocó de regreso fuera de la depresión.
Miré por ultima vez a Aspier, el hombre que, como todos en el universo; cosechó lo que había sembrado con tanto esmero.
Aun así, mi saliva sabía muy amarga al pasar por el nudo de mi garganta.


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CENTRAL KARMATRÓN

Estamos de vuelta, poco a poco ire restaurando toda la info que tenía la vieja central karmatrón y agregando alguna más, como siempre es bienvenida la ayuda del fandom karamtrónico, una de las secciones más exitosas en la antiguedad fue precisamente la del FanArt y el FanFic. Que este sea un granito más de arena para impulsar el regreso de nuestro superheroe favorito.

Hay que agradecer a todos los que contribuyeron en el pasado con CK, Greg, Chalpa, Ciber, Tlalocman, Jair, Pakotron, Hans, Kat, Paco Falcon, Azter, Arturo Velazquillo, por supuesto al gran Oscar y los Kaboones; a mi amigo Alfredo Cosio que nos facilita el hosting... seguro faltarán muchos por mencionar ( ya es la edad jejeje), casi toda la info esta todavía conmigo, así que por aqui debería de andar... muchas gracias a todos; conocidos y por conocer... bienvenidos!

PRODUCTOS PROMOCIONALES MUY PRONTO

Lamentablemente se ha suspendido la venta de los productos promocionales, aun se pueden conseguir ejemplares del comic en su nueva era, si conseguiste adquirir un pakete de estos productos guardalos bien, eres de los pocos, esperamos que pronto nuestros amigos del estudio nos sorprendan con noticias de nuevas opciones de productos karmatrónicos....

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Una terrible batalla ha comenzado, la eterna batalla entre el Ying y el Yang por el equilibrio de las fuerzas energéticas. El universo ha sido dominado por la oscuridad y el materialismo por incontables eones rompiendo con el equilibrio... cuentan las leyendas que llegará el gigante salvador el universo, ese momento ha llegado... Karmatrón esta aquí para equilibrar la balanza en favor de los seguidores de la luz.

Que tiemblen aquellos de corazón negro y espíritu corrupto, su momento ha llegado...
Esta es la historia de esa lucha de contrarios, la luz y la oscuridad, el bien y el mal, ying y yang, Zuyuas y Metnalitas...



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